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Gustavo Mejía Ricart #156
Ens. Julieta

Método

Una idea básica de la filosofía Montessori es que cada niño lleva dentro de sí inadvertidamente, la persona que el llegará a ser. Para desarrollar el potencial físico, espiritual e intelectual más completo, el niño debe tener la libertad alcanzada a través del orden y la autodisciplina.

Nunca permita al niño arriesgarse al fracaso hasta que él tenga una oportunidad razonable de éxito, dijo la Dra. Montessori entendiendo la necesidad de adquirir las habilidades básicas antes de participar en una situación de aprendizaje competitiva.

Entre los tres y los seis años no sólo es el momento principal para construir la base académica, sino algo más importante aún: es cuando un niño aprende más fácilmente las reglas fundamentales de conducta humana. Estos son los años para ayudar a un niño a prepararse a tomar su lugar en la sociedad a través de la adquisición de buenos hábitos y modales.

El niño Montessori es libre para aprender debido a que ha adquirido una disciplina interna y un sentido del orden físico y mental. Este es el centro de la filosofía Montessori. Los hábitos de concentración, la perseverancia y la minuciosidad establecidas en los primeros años, producirán un aprendiz seguro y competente en los años más adelante.

Montessori presenta a los niños la alegría de aprender a una edad temprana y proporciona una estructura en que la disciplina individual y social van de la mano.
Muchos padres de familia se preguntan por qué Montessori presenta la gramática, geografía y matemáticas a niños de 3 a 6 años. La razón es que los niños de esta edad absorben gozosos muchos conceptos difíciles si se les presentan en forma concreta. Los obstáculos comunes que se presentan en los años intermedios de la escuela primaria, pueden resultar apasionantes si éstos se les presentan a los niños a una edad temprana cuando disfrutan de la manipulación del material.

En el aula Montessori una unidad o fracción no es simplemente un número escrito en un papel, sino algo que el niño puede tomar en su mano. Un verbo no es solo una palabra en un papel, sino algo que él puede actuar. De la misma manera, él puede verter agua alrededor de una isla o formar un cuadrado con cinco barras de cinco perlas cada una. Los materiales que hacen tangibles estos conceptos para el niño, dejarán una huella imborrable en su memoria por muchos años y le ayudarán a aclarar términos abstractos cuando los encuentre una y otra vez en futuras situaciones de aprendizaje.

La mayor señal de éxito para un maestro es ser capaz de decir: "Los niños estan trabajando ahora como si yo no existiera".

María Montessori