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Gustavo Mejía Ricart #156
Ens. Julieta

Propósito

El propósito fundamental del Sistema Montessori es que el niño pueda desarrollar sus capacidades intelectuales, físicas y emocionales a través de la observación y la experimentación dentro de un ambiente que le brinde las herramientas necesarias.

La doctora en medicina María Montessori (1870-1952) de nacionalidad italiana y autora de este método, tenía una cualidad muy especial para observar a los niños como son en verdad y no como los adultos desean que sean.

La Dra. Montessori sostenía que ningún ser humano puede ser educado por otra persona. Cada individuo tiene que hacer las cosas por sí mismo porque de otra forma nunca llegará a aprenderlas. Todo ser humano está motivado interiormente por un deseo natural hacia su aprendizaje, por lo que si es estimulado en el tiempo adecuado el individuo seguirá aprendiendo a lo largo de su vida. La Dra. Montessori pensó por lo tanto, que la meta de la educación del niño no debe ser llenarlo de datos académicos previamente seleccionados, sino cultivar su deseo natural de aprender. Este propósito se alcanza de dos maneras en el salón de clases Montessori: primero, permitiendo que cada niño experimente la alegría de aprender por sí mismo en lugar de ser obligado; y segundo, ayudándolo a perfeccionar todas sus aptitudes naturales para aprender, para que así esta habilidad esté presente al máximo en futuras situaciones de aprendizaje. Los materiales que utilizamos en el sistema Montessori tienen este doble propósito además de ser un medio de información para el niño.

Nuestra filosofía está basada en la aptitud natural del niño por aprender, aptitud que la Dra. Montessori llamó La mente absorbente, la cual no es más que un estado mental de naturaleza creativa que tiene todo ser humano entre los 0 y 6 años, donde absorbe indiscriminadamente todo lo que está a su alrededor.

María Montessori descubre que el niño desde que nace hasta los 6 años tiene una mentalidad diferente a la del adulto e incluso a la del niño después de los 6 años de edad, o sea, tiene una absorción diferente. Esto se debe a que a esta edad el niño absorbe para formarse, para hacer suya la experiencia vivida, mientras que el adulto no absorbe para formarse.

Una de las características de la mente absorbente es que tiene una vida corta porque dura aproximadamente seis años de edad, o sea, no es permanente. Además tampoco es consciente: el niño está absorbiendo inconscientemente, pasando poco a poco a lo consciente, avanzando por un sendero en que todo es alegría y amor. Por ende, si conocemos el medio por el cual el niño aprende, que es por la mente absorbente, entonces debemos proveerle un ambiente preparado el cual será un arma poderosa para el desarrollo del individuo.
Nuestra obra como adultos no consiste en enseñar, sino en ayudar al niño en el trabajo de su desarrollo.

Por más de 100 años se ha comprobado la teoría de la Dra. Montessori de que el niño pequeño puede aprender a leer, escribir y calcular, de la misma manera natural en que aprende a caminar y a hablar. En el ambiente Montessori el material de trabajo invita al niño a aprender de esta forma –por sí mismo- y cuando éste se encuentre preparado.

La Dra. Montessori enfatizó que la mano es la principal maestra del niño. Para que el niño pueda aprender debe haber concentración, y la mejor manera para que el niño se concentre es fijando su atención en el trabajo que efectúa con sus manos. Todos los materiales del ambiente Montessori permiten al niño reforzar sus impresiones invitándolo a usar sus manos para aprender.

Creemos que…

“ El período más importante de la vida académica no es la edad de estudios universitarios, sino el inicial, el período desde el nacimiento hasta la edad de seis años. Porque es en este período cuando la inteligencia propia del ser humano, su principal instrumento, está formándose.”

“ Nuestro trabajo como adultos no consiste en enseñar, sino ayudar a la mente del discípulo en su trabajo de desarrollo. El descubrimiento de que el niño tiene una mente capaz de absorber por su propia cuenta, ha producido una revolución en la educación. Podemos entender por qué el primer período en el cual se forma el carácter en el desarrollo humano, es el más importante.”

María Montessori

Si un acto educacional ha de ser eficaz, será solo aquel que tiende a ayudar al completo desenvolvimiento de la vida. Para ser eso, es necesario evitar rigorosamente detener los movimientos espontáneos y la imposición de tareas arbitrarias.

María Montessori